ExtremaEnglish
domingo, 12 de enero de 2014
martes, 14 de mayo de 2013
Mi experciencia con la vitro.
Este mediodía intenté freir unos filetes en una sartén y, al encender la vitrocerámica marca Candy (Candy, como los dibujos chorras japoneses), me salía un símbolo muy extraño que no me permitía hacer mis labores culinarias (ala, he dicho culo).
Mi desesperación iba en aumento porque tenía prisa en hacer la comida antes de que viniera mi novia y no viera la comida en la mesa. ¿Os he contado alguna vez la torta que me pegó en la pierna? Estuve tres días con espasmos y no quería volver a vivir ese infierno en mi cuerpo.
Los minutos pasaban y no veía solución al problema así tomé la decisión de analizar tranquilamente dónde estaba el problema. Finalmente, ví que era culpa de Rocío porque había dejado la sartén fuera de su sitio, así que gracias a mi astucia pude resolver el problema y hacer un menú extraodinario que ya quisieran Ferrá Adriá hacerlo en su ya no restaurante.
Gracias por leerme chic@s, dejo de escribir que viene mi novia y trae una cara de mala leche...
Este mediodía intenté freir unos filetes en una sartén y, al encender la vitrocerámica marca Candy (Candy, como los dibujos chorras japoneses), me salía un símbolo muy extraño que no me permitía hacer mis labores culinarias (ala, he dicho culo).
Mi desesperación iba en aumento porque tenía prisa en hacer la comida antes de que viniera mi novia y no viera la comida en la mesa. ¿Os he contado alguna vez la torta que me pegó en la pierna? Estuve tres días con espasmos y no quería volver a vivir ese infierno en mi cuerpo.
Los minutos pasaban y no veía solución al problema así tomé la decisión de analizar tranquilamente dónde estaba el problema. Finalmente, ví que era culpa de Rocío porque había dejado la sartén fuera de su sitio, así que gracias a mi astucia pude resolver el problema y hacer un menú extraodinario que ya quisieran Ferrá Adriá hacerlo en su ya no restaurante.
Gracias por leerme chic@s, dejo de escribir que viene mi novia y trae una cara de mala leche...
Mi primera entrada
Charles Domery
(c. 1778 – después de 1800), también conocido como Charles Domerz, fue
un soldado polaco mejor conocido por tener un apetito inusual, que le
llevó a devorar gatos, ratas y una extremidad humana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
